Antes de nada y para comprender el post de hoy, deberíais darle un repaso a un par de posts en la bitácora del gran Csai D. (ver foto) , Lluvia blaugrana. Concretamente a los posts “Un club desgraciado” (7 de julio) y “‘Csai el traidor’, por Chus” (8 de julio). Pero para los que estéis vagos, el resumen es el siguiente: en el primer post, Csai acusaba a Jan Laporta de dictador, impresentable sediento de poder, torpe, vanidoso, soberbio, estúpido, indigno, de permanecer impávido ante los resultados deportivos, y otra serie de lindezas, al mismo tiempo de afirmar que “casi toda” la masa social del club quiere que se vaya. El segundo de los posts a los que hago referencia en prácticamente un copy&paste de mis comentarios a lo que escribió el dia antes, amén de un párrafo final en el que me llama “Disney” (“iluso” en la terminología bloggera culé), me acusa de laportista y me invita a unirme al lado oscuro, al lado de los “Destroyers” (término que él cree que significa “iluminado”, pero que está claro que quiere decir “aquel que quiere borrarlo todo de la faz de la tierra a la mínima que algo no sale bien”).
Afirma, además sin vergüenza alguna, que la prensa catalana ha hecho piña con Laporta en los últimos años (¡válgame Dios, qué desconocimiento de la prensa viniendo de un periodista profesional como él!).
Que nadie piense que tengo algún tipo de tira y afloja personal con Diego/Csai, porque nada más lejos de la realidad. Creo que nos respetamos muchísimo desde la distancia atlántica que nos separa, y sabemos que ante todo somos dos culés con ganas de que las cosas salgan bien para nuestros amados colores. Sin embargo, quiere Dios que nuestros puntos de vista acerca de lo que ha pasado, está pasando y pasará en Can Barça difieran tanto como la luz de la oscuridad.
