El mundo culé es gilipollas por naturaleza. Y como siempre digo, yo el primero. Tenemos un presidente que está dando síntomas de aflorentinamiento, un director deportivo cuyo trabajo parece brillar por su ausencia, un entrenador que “lee” muy lento, unos jugadores que se pasan la semana en el gimnasio y que luego piden más trabajo al equipo o se sorprenden de que sus compañeros no entiendan su juego, unos capitanes con un discurso gastado y manido cada vez que hay que dar un toque de atención, una prensa afín suicida, manipuladora y demagoga con millones de fobias e intereses creados, unos socios que solo se mueven del asiento en el campo para sacar el pañuelo al palco o tirar los desechos de la barbacoa, unos bloggeros con más madriditis que Stoitchkov, y una afición deseosa de traer nuevas supuestas estrellas y de olvidar lo que ya tenemos. Todo ello hablando en general, y conmigo el primero (no me cansaré de repetirlo).
¿Cuántos títulos se nos han ido en la historia por esta enfermedad mental nuestra? Demasiados, me temo. La lista de atrocidades cometidas contra nuestros propios jugadores no tiene fin: enganchamos a la coca a Maradona, dejamos escapar a Ronaldo, Laudrup, Schuster o Figo, criticamos desmesuradamente a Ronaldinho, Eto’o o Kluivert, nos cargamos a Van Gaal porque decía “negatifo” o “positifo”, despreciamos a Mourinho o Zubizarreta… Queremos que Rivaldo juegue por la izquierda, que Eto’o lo haga por la derecha, que Gudjohsen sea como Larsson, que Xavi juegue de 4 cuando es casi un 10 puro…
Por otra parte, endiosamos a gente como Cruyff o como Sandro Rossell, que deben buena parte de lo que son a nuestro club, y en cuanto salen de él nos lo pagan como nos lo pagan.
Mención aparte merece la prensa. Algunos tabloides, como EMD, deben creerse que con el Barça hundido venderán más periódicos, porque si no no lo entiendo. Llevan todo el añito vendiendo jugadores, faltando el respeto al club que indirectamente les da de comer, y siguen y siguen. Critican el viaje a Egipto en un momento delicado en que hay que ir a por todas en Liga y Copa… pero ellos se dedican a meter cizaña con Eto’o precisamente en este delicado mes. ¿Alguien lo entiende?
Y luego también estamos alguno bloggeros que ya no sabemos si salir del armario, volver a entrar, o meternos en la nevera. Un día todo es blanco, otro día es negro. Un día los del Marca son tontos, y al otro los culés somos gilipollas. ¡Menuda montaña rusa! Por encima de todo esto están algunos blogs destacados, que desde que empezaron la temporada se caracterizan por una idea fija que nada ni nadie les arrebatará. Por ejemplo, tenemos la teoría de los 0 de 7 títulos de Csai, expuesta desde Mónaco, tenemos a Don Vito, que critica ferozmente el “triángulo de los pinypones”, o a la gente del Jardín Digital, que en su día creó una “cofradía de remeros” que nadan contra viento y marea, con el amor por el Barça como única brújula. A estos y a otros que me olvido, mis felicitaciones por sus ideas claras.
Por último, el Entorno (mezcla de interno y externo) también se empeña en subirse al autocar de dementes. Cruyff desde La Vanguardia, Banyoles desde EMD y su blog, Txiki quedando en ridículo en todos los medios con el caso Saviola (quien, por cierto, dicen que se va al Madrid, dos días después de que el director deportivo jure y perjure que le van a hacer al Pibito una buena oferta de renovación), un Laporta empeñado en que se ame al Barça en Cataluña y en el extranjero, pero que se le odie en el resto de España… Y el domingo, nueva fumada de Frankie e Iniesta otra vez de lateral.
Mucho reirnos de la Cofradía del Clavo Ardiendo, pero en Madrid al menos se detectan indicios de unión cuando la cosa va mal. Aquí andamos siempre a la búsqueda de la grieta. Así nos ha lucido el pelo, históricamente. ¿Nos lucirá así este año?
Gilipollas todos. Y yo el primero.










