Ya está aquí el cochinillo más grande del mundo. Pesa 75.000 toneladas, y sigue dando de comer a media España futbolística más de un lustro después. No me diréis que no es grande, el muy cabrito. Perdón, cochinillo.
Resulta que este cochinillo, que ya estuvo de gira por los periódicos de Madrid y por los micrófonos de Sevilla como excusa para escaquearse de sanciones, resurge al otro lado del Nervión y sirve de argumento al presidente-polichinela del Betis para querer escaquearse de la más que probable sanción que la Federación puede imponerle si le veta el paso al estadio al presidente del Sevilla en el próximo derbi copero.
No tengo sus palabras exactas, pero ha sido algo así como “Estaría bueno que nos sancionaran, cuando el Barça todavía tiene pendiente el cierre del cochinillo“.
Vamos a ver si nos aclaramos de una vez, que la carne de cerdo está muy rica, pero todos los días cansa. El Barça no tiene nada “pendiente” con nadie, ya que cumplió la sentencia: multa de 4.000 euros. ¿Que al principio le cayeron dos partidos? Cierto. Pero como en todas las sentencias judiciales, incluidas las deportivas, se te otorga un tiempo para presentar las alegaciones oportunas ante el organismo pertinente. Y eso estuvo haciendo el gabinete legal del Barça, siempre dentro del plazo legal.
Durante todo este proceso, cuando ya habían transcurrido un par de años desde los incidentes, la LFP presionó a la FEF para cambiar ciertos aspectos sobre los artículos referentes a las sanciones para los clubes. El Barcelona hizo uso del carácter retroactivo de las nuevas leyes para cumplir la nueva sanción correspondiente: 4.000 euros. Todo legal, clarito, por escrito, firmado y sellado en la notaría.
¿Qué es más reprochable a un club? ¿Que un aficionado tire un objeto al campo, o que dos presidentes se llamen “mariconazo” y se empujen en las escaleras de un estadio? Y todavía siguen metiendo el famoso cochinillo. Pues nada, que saquen de la cárcel a Juana de Chaos, y a todos los terroristas. Ya que el Barça no cumple las sanciones, pues que no las cumpla nadie, ¿no?
Señor presidente del Real Betis Balompié: usted quiere vulnerar el artículo que LE OBLIGA a atender en las mejores condiciones posibles a la directiva visitante al declarar que del Nido no va a poder entrar en su estadio, del mismo modo que lo incumplió el Sevilla al cambiar su sitio en el palco del Sánchez Pizjuan. Si les castigan, aleguen lo que tengan que alegar, y al final cumplan. Como todos. Como el Barça. Y hágase vegetariano, que el cochinillo le viene muy mal para la cabeza.

